Tratamiento de adicciones en Vigo
Tratamiento profesional para superar una adicción
Muchas personas creen que una adicción consiste simplemente en «no saber parar». Sin embargo, quienes la viven saben que la realidad es mucho más compleja. A menudo existe el deseo sincero de cambiar, de dejar atrás un consumo o una conducta que está generando sufrimiento, pero también la sensación de que, por mucho que se intente, siempre se vuelve al mismo punto.
Las adicciones no afectan únicamente a quien las padece. También repercuten en la pareja, la familia, el trabajo, las amistades y, sobre todo, en la relación que la persona mantiene consigo misma. Es frecuente que aparezcan sentimientos de culpa, vergüenza, frustración o pérdida de confianza, alimentando un círculo del que resulta difícil salir sin ayuda.
Aunque solemos asociar las adicciones al consumo de alcohol o drogas, también existen conductas que pueden convertirse en una forma de dependencia, como el juego, las apuestas, el uso del móvil, las redes sociales, los videojuegos, las compras o la pornografía.
En el Gabinete de Psicología Víctor Galiano, en Vigo, acompañamos a personas que sienten que han perdido el control sobre una sustancia o una conducta y desean recuperar su libertad. Al trabajar con un Psicólogo especialista en adicciones en Vigo, la terapia no se centra únicamente en dejar de consumir o abandonar un comportamiento, sino en comprender qué función cumple esa adicción, qué necesidades intenta aliviar y cómo construir nuevas formas de afrontar el malestar sin depender de ella.
¿Qué es una adicción?
Una adicción es una dependencia hacia una sustancia o una conducta que la persona siente cada vez más difícil de controlar, incluso cuando es consciente de las consecuencias negativas que está teniendo en su vida. Con el tiempo, la necesidad de consumir o realizar esa conducta deja de responder únicamente al placer. En muchos casos pasa a convertirse en una forma de aliviar emociones difíciles, reducir la ansiedad, escapar del estrés, combatir la sensación de vacío o evitar determinados conflictos internos. Este funcionamiento hace que, aunque la persona desee cambiar, abandonar la conducta resulte especialmente complicado. Las adicciones afectan al bienestar psicológico, a la salud física, a las relaciones personales y al rendimiento laboral o académico. Además, suelen ir acompañadas de sentimientos de culpa, vergüenza, pérdida de autoestima o desesperanza que hacen todavía más difícil pedir ayuda. Es importante recordar que una adicción no se sostiene únicamente por falta de voluntad. Se trata de un problema complejo en el que intervienen factores psicológicos, emocionales, biológicos y sociales, por lo que requiere un abordaje profesional adaptado a cada persona.
Tipos de adicciones más frecuentes
Las adicciones pueden desarrollarse tanto hacia sustancias como hacia determinadas conductas. Aunque sus manifestaciones sean diferentes, comparten un mismo patrón: la pérdida progresiva de control, el aislamiento paulatino en torno a la conducta y la dificultad para dejar de realizar aquello que genera la dependencia.

Adicción al alcohol
El consumo de alcohol suele comenzar en contextos sociales o como una forma de relajarse. Sin embargo, en algunas personas puede evolucionar hasta convertirse en una necesidad difícil de controlar, afectando a la salud, las relaciones personales y la vida cotidiana.

Adicción a las drogas
Sustancias como el tabaco, el cannabis, la cocaína u otras drogas pueden generar dependencia tanto física como psicológica.
Además del consumo en sí, muchas personas terminan utilizando estas sustancias para gestionar emociones difíciles, aliviar el estrés o escapar temporalmente del malestar.
Adicción al juego y a las apuestas
La ludopatía y las apuestas deportivas online han aumentado considerablemente en los últimos años, favorecidas por la facilidad de acceso a través de internet. La necesidad de seguir jugando, recuperar el dinero perdido o experimentar la emoción de apostar puede terminar afectando gravemente a la economía, la vida familiar y el bienestar emocional.

Adicción al móvil, internet y redes sociales
El uso excesivo del teléfono móvil, las redes sociales, los videojuegos o internet puede convertirse en una forma de desconectar del malestar emocional o evitar determinadas situaciones. Cuando esta conducta genera pérdida de control, aislamiento o interfiere en otras áreas importantes de la vida, puede convertirse en un problema que requiere atención psicológica.

Adicción a las compras
En algunos casos, comprar deja de ser una actividad cotidiana y pasa a convertirse en una forma de aliviar la ansiedad, la tristeza, tapar un vacío emocional o suplir una falta.
El alivio suele ser temporal y, posteriormente, aparecen sentimientos de culpa, problemas económicos o la necesidad de volver a comprar para aliviar el malestar.

Adicción al sexo o a la pornografía
Algunas personas desarrollan una relación compulsiva con la sexualidad o con el consumo de pornografía, llegando a interferir en su bienestar, sus relaciones afectivas y su vida diaria.
Más allá del comportamiento en sí, resulta importante comprender qué función cumple esa conducta dentro de la historia personal de quien la experimenta.
Señales de alerta de una adicción
Reconocer que existe un problema no siempre resulta fácil.
Es habitual minimizar lo que ocurre, pensar que se puede controlar en cualquier momento o justificar determinadas conductas. Sin embargo, existen algunas señales que pueden indicar que una conducta ha dejado de ser ocasional para convertirse en una adicción.
Pérdida de control
La persona intenta reducir o abandonar el consumo o la conducta, pero descubre que le resulta mucho más difícil de lo que esperaba.
Necesidad creciente
Con el tiempo aparece la necesidad de consumir más cantidad o repetir la conducta con mayor frecuencia para obtener el mismo efecto de alivio o satisfacción.
Malestar cuando no puede hacerlo
Cuando no es posible consumir o realizar la conducta pueden aparecer ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, inquietud o una intensa necesidad de volver a hacerlo.
Problemas personales o familiares
Las adicciones suelen deteriorar progresivamente la relación con la pareja, la familia, las amistades o el entorno laboral.
También pueden generar conflictos económicos, pérdida de confianza y dificultades para cumplir con las responsabilidades habituales.
Aislamiento
Es frecuente que la persona reduzca progresivamente otras actividades y termine organizando gran parte de su vida alrededor de la adicción.
Con el tiempo pueden abandonarse aficiones, relaciones personales o proyectos que anteriormente eran importantes.
Negación del problema
Una de las características más habituales es minimizar el impacto de la adicción o buscar explicaciones que justifiquen la conducta.
Reconocer que existe un problema suele ser uno de los primeros pasos para iniciar un proceso de cambio.
¿Por qué aparecen las adicciones?
Las adicciones no surgen por una única causa ni son consecuencia de una falta de voluntad.
En la mayoría de los casos aparecen por la combinación de factores psicológicos, emocionales, biológicos y sociales que hacen que una sustancia o una conducta termine convirtiéndose en la principal forma de afrontar el malestar.
Gestión emocional
Muchas personas utilizan el consumo o determinadas conductas para aliviar ansiedad, tristeza, estrés, soledad, frustración o sensación de vacío.
Estrés y presión psicológica
La sobrecarga laboral, los conflictos personales, la incertidumbre o el desgaste emocional pueden aumentar la vulnerabilidad para desarrollar una adicción.
Baja autoestima
Las dificultades para valorarse positivamente o afrontar determinadas experiencias pueden favorecer la búsqueda de alivio inmediato a través del consumo o de conductas compulsivas.
Aprendizajes y entorno
La historia personal, el ambiente familiar, el grupo de iguales y determinados modelos de comportamiento también influyen en la aparición y el mantenimiento de las adicciones.
Impulsividad y dificultad para tolerar el malestar
Algunas personas presentan una mayor dificultad para gestionar los impulsos o soportar emociones desagradables.
Psicólogo especialista en adicciones en Vigo
Uno de los mayores mitos sobre las adicciones es pensar que basta con tener fuerza de voluntad para superarlas.
La realidad es que, cuando una conducta se ha convertido en una forma habitual de gestionar el malestar emocional, dejarla implica mucho más que proponérselo.
La terapia psicológica para adicciones en Vigo permite comprender qué función está cumpliendo esa adicción, identificar los factores que la mantienen y desarrollar nuevas formas de afrontar las dificultades sin depender del consumo o de la conducta compulsiva.
En el Gabinete de Psicología Víctor Galiano, en Vigo, comenzamos cada proceso con una evaluación individualizada para entender cómo se ha desarrollado la adicción, qué necesidades emocionales está cubriendo y cuáles son los objetivos terapéuticos de cada persona.
Cada tratamiento es diferente porque no existen dos historias iguales.
A lo largo del proceso terapéutico podrás:
✓ Comprender el origen y el funcionamiento de la adicción.
✓ Recuperar el control sobre la conducta o el consumo.
✓ Aprender estrategias eficaces para gestionar los impulsos.
✓ Desarrollar una mejor regulación emocional.
✓ Trabajar la ansiedad, el estrés o la depresión asociados.
✓ Fortalecer la autoestima y la confianza personal.
✓ Mejorar las relaciones familiares, de pareja o sociales.
✓ Recuperar actividades y proyectos personales.
✓ Prevenir recaídas y consolidar los cambios conseguidos.
✓ Trazar un estilo de vida articulado con lo que cada uno desea en su vida.
Un cambio que va más allá de abandonar una conducta
El objetivo de la terapia no consiste únicamente en dejar una conducta, sino en favorecer cambios que permitan construir una vida más libre, satisfactoria y coherente con aquello que realmente es importante para la persona.

